El calor de una manta


MantaCuando te tapas con una manta, entras en calor, pero ¿de dónde viene ese calor? ¿Es la manta quién lo transmite?

Pensando en la respuesta a las dos preguntas anteriores quizás recordéis a vuestro profesor de naturales diciéndoos: ‘’La energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma’’. Es evidente que el calor es energía y que no brota de la nada. De hecho, cuando una cosa se calienta es porque algo está perdiendo calor y está comenzando a enfriarse.

Así pues cuando nos tapamos con una manta, lejos de robarle calor, es ella la que impide que nuestro cuerpo lo pierda.

Nuestro cuerpo pierde mucho calor continuamente y por eso decimos eso de: ‘’Tengo frío’’. La manta no puede producir calor de la nada, no está conectada a ningún enchufe. Si el ambiente está frío, ella también lo está. Se limita a aislarnos en un ambiente y evitar que perdamos calor.